Las emociones después del cáncer

Las emociones después del cáncer, juegan un papel importante en nuestra recuperación a nivel emocional. En mi caso luego de pasar un año y medio en tratamientos y visitas frecuentes a clínicas y laboratorios para realizarme exámenes de todo tipo, mi animo emocional estaba muy decaído, simplemente estaba agotada y no era físicamente sino a nivel emocional.

Era a finales del año 2014, y aunque ya había superado la enfermedad, puesto que todos los resultados así lo declaraban, en mí había una sensación de duda, de cuestionarme…Y ahora qué?

Sin embargo, hoy les puedo escribir que las emociones son pasajeras, ellas son neutras, vistas desde nuestro mundo interior, nada externo influye;  por eso en ese momento de inquietud sobre qué hacer ahora, me sentía con miedo, con dudas, un poco perdida.

En ese momento, sin saberlo, esas emociones me estaban dando información de cómo está mi mundo interior, el mío en ese momento de mi vida era de incertidumbre sobre lo que sería de mi.

¿Qué hacer con estas emociones?

En mi experiencia, yo simplemente las deje estar, me dejé llevar por lo que sentía, y  observaba como me sentía cada día; comencé a escribir en un diario todos los días, algo que siempre me ha gustado es escribir, ya lo hacía durante mi tratamiento, pero en ese momento lo hice diariamente, para mi fue una terapia magnifica porque escribir, sacaba todo lo que había dentro de mi; es decir, me desahogaba.

¿Qué puedes hacer tú hoy?

Tú que estas leyendo este artículo, si estas pasando por esto en este momento, puedes simplemente dejarlas fluir y observar tu reacción ante ellas, traer tu atención al momento presente, relajarte y sentirte segura aquí y ahora. Puedes decir…”No soy esta emoción”, al ser consciente de la emoción, ésta pierde poder y sigue su camino.

En la meditación encontré tranquilidad

Siempre voy a recomendar la práctica de la meditación, es una herramienta invaluable para todos los beneficios que obtienes.

Yo comencé a meditar a principios del año 2015, con los retos de Cala y Chopra de 21 días y me fue atrapando. Mi mente ya no pensaba en horribles escenarios donde yo era la protagonista, no. Ahora, me sentía segura cuando cerraba los ojos y buscaba esa conexión conmigo misma.

Gracias a esta práctica, me empecé a sentir más calmada y abierta a nuevas posibilidades,  me permitió hacer cambios de hábitos en mi vida de manera consciente, no me paralice ante todo lo que mi mente me decía que sería ser una “sobreviviente” . Es decir, me ayudó, me facilitó el camino que desde el día que supere el cancer comenzaba a recorrer.

La meditación es un pilar fundamental en mi proceso de sanación, hoy en día doy clases de meditación y expongo la necesidad que hay en el mundo de mas gente que medite; soy testimonio de los beneficios de esta práctica, no solo porque me ayudó a superar mis emociones en esa etapa de mi vida, sino por lo que soy ahora.

Te invito a comenzar esta practica con solo 10 minutos al día, simplemente siéntate y respira normalmente, lo único que necesitas es prestar atención a tu respiración, sin expectativas, solo déjate llevar.

Namaste

Lucrecia

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